Biberones, Agroquímicos y Transgénicos

biberones y agrotoxicosInfluenciados por los países avanzados en distintas épocas vamos experimentando afectaciones culturales y medioambientales que parecen no tener fin. Ejemplos: la destrucción de la cultura del amamantamiento, el uso irracional de pesticidas y ahora el de cultivos transgénicos.

Cuando el parto y nacimiento empezó a tratarse médicamente, a nivel mundial las madres fueron separadas de sus hijos y ellos alimentados por enfermeras con biberones y leches de origen bovino. En Nicaragua ocurrió entre los 50 y 60.

Al egreso hospitalario las madres recibían envases de leche de tal marca y la recomendación de amamantar solamente de noche. Nadie indagó si esa madre sabía lavarse las manos, si tendría agua para ello, y si podría manipular un biberón sin riesgos para la salud de su bebé. Las madres sin acceso al INSS y/o a los servicios hospitalarios imitaron a las más privilegiadas. La alimentación con pachas y leches de vaca llegó hasta el último rincón del país. La industria aseguró su mercado utilizando como centro de promoción los hospitales y al personal de salud como impulsadores y publicistas de sus respectivas marcas. Fue sustituida la cultura del amamantamiento por la del biberón.

Los médicos divulgábamos grandes propiedades de las fórmulas infantiles. Al inicio de los 90 hubo un intento de rescate de la lactancia materna transformando los hospitales. Desde entonces los recién nacidos son alojados con su madre para que sean amamantados. Por varios años el personal de salud fue capacitado en lactancia materna, luego se abandonó, aparentemente se está reiniciando.

Como logro de nuestro gobierno, entre 2007 y 2010, en 3.5 años recibieron leches “maternizadas” del INSS 61,542 bebés en Nicaragua. ¿Cuántas de sus madres no gozaban de condiciones laborales apropiadas para lograr una lactancia exitosa? La Ley de Seguridad Social en su Artículo 97 dice que se fomentará la lactancia materna, se suministrará a la madre productos adecuados para mantener su salud en buen estado y en el caso de no amamantamiento se le dotará de leche adecuada por seis meses. Quedan algunas dudas: entre los miles de niños nacidos sanos, que fueron inducidos por el INSS a no recibir lactancia exclusiva, y gozando del derecho que ofrece nuestra Ley de Promoción de la Lactancia Materna, ¿cuántos fallecieron por infecciones en su primer año de vida?, ¿cuántos ahora están en riesgo o ya tienen diabetes tipo 1? y ¿cuántos desarrollaron o tendrán leucemia linfocítica aguda en un momento de su vida? Ambas enfermedades de origen autoinmune se previenen con una lactancia exclusiva por seis meses y prolongada durante un año.

En la misma década, con el auge del cultivo del algodón fue promovido el uso irracional de pesticidas. Existen datos históricos de las muertes por intoxicación aguda con plaguicidas y datos de enfermedades por intoxicación crónica en humanos. Pero ignoramos cuántos niños y adultos en este momento están afectados de cáncer, o defectos de nacimiento, o son estériles, como resultado de intoxicación crónica por contaminantes orgánicos persistentes en el entorno en que han nacido y vivido.

Biberones y agrotoxicos

Los extensionistas llevaron al agro el uso de agroquímicos y nuestro campesinado aprendió a usarlos de manera muy arriesgada. Hasta nuestros días continúan tales prácticas. Ejemplo, el uso del herbicida paraquat (Gramoxone), con toxicidad demostrada.

En 2005 el INTA inició cultivos de parcelas experimentales de Estevia Morita 2, transgénica, patentada por el japonés Morita, que sólo contiene el edulcorante rebaudiósido y carece de propiedades medicinales antidiabéticas.

Con sus leyes de Soberanía-Seguridad Alimentaria y de Medicina Natural, Nicaragua dispone de un excelente marco jurídico relativo a la producción hortícola y a la fitoterapia, de las que nuestra población deberá apropiarse como un derecho ciudadano.

Para coadyuvar a mejorar la calidad de vida de personas con diabetes en nuestro país urge la introducción del cultivo de la estevia natural, edulcorante que posee propiedades terapéuticas, patrimonio de Latinoamérica y de la humanidad. Urge abandonar el cultivo de la estevia transgénica.

Los profesionales de la salud y la agronomía estamos en deuda con la cultura, la salud y la ecología de este país por haber difundido el uso de biberones y pesticidas. No incrementemos la deuda con la introducción de cultivos transgénicos. Podremos empezar a saldar esa deuda cuando gobiernos y profesionales actuemos asumiendo que la libertad, soberanía e independencia de Nicaragua siempre nos atañen.

* La autora es Pediatra, Máster en Nutrición y Seguridad Alimentaria.

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