El nacimiento, la microbiota y la salud futura

buena microbiotaNuestro cuerpo aloja unos cien billones de bacterias benéficas de distintos tipos. Noventa por ciento de ellas viviendo en el colon: antes denominada flora intestinal, ahora Microbiota Intestinal. Son células pequeñísimas que, sumándolas pesan más de un kilogramo. Se estudian en centros tecnológicos avanzados sobre los genes. No son cultivables con métodos convencionales. Funcionan como un solo órgano que complementa numerosas funciones de nuestro organismo: entrenan nuestro sistema de defensas (inmunológico), producen vitaminas, se nutren con nuestros desechos y sueltan químicos, de ellos algunos son utilizados por células del cerebro -que regulan nuestro estado de ánimo- y otros, protegen al intestino. Destruyen a especies de microbios dañinos a través de la producción de toxinas y cambios en el grado de acidez.

El rol más importante de la Microbiota Intestinal es regular nuestro sistema inmune. Cuando se producen desequilibrios en este conjunto de microorganismos durante la primera infancia, aumenta el riesgo de padecer obesidad, asma, alergias, diabetes y enfermedades autoinmunes más adelante en la vida.

Es clave para obtener protección ante enfermedades en el largo plazo el adquirir una buena programación de la microbiota en los primeros días de la vida que, son críticos para la modulación del metabolismo del niño. Porque es en los tres primeros años que se desarrolla nuestro sistema inmune y éste condiciona la salud para todo el desarrollo ulterior.

parir_sentadasillaInvestigaciones recientes han encontrado que la Microbiota Intestinal del recién nacido se programa durante el embarazo a través de la placenta, que el parto por vía vaginal la enriquece con los microorganismos maternos presentes en la vagina de la madre, asimismo se refuerzan con los de la leche materna y, que tienen las características de la Microbiota Materna. Por ello es importante que la embarazada reciba una alimentación saludable, diversificada, con suficientes frutas, hortalizas y alimentos conteniendo grasas saludables. Que no contengan grasas trans ni Glutamato Monosódico ni demás aditivos tóxicos.

amamantando despues del partoLa leche materna no es estéril porque contiene una gran cantidad de bacterias beneficiosas para la salud del bebé, de unos setecientos tipos diferentes. Asimismo es la base para reforzar una microbiota sana por la variedad de azúcares que contiene, doscientos tipos de oligosacáridos (prebióticos) que nutren a estas bacterias. También contiene una serie de factores anti-infecciosos y moduladores del sistema inmunológico, que son insustituibles.

En los ochocientos mililitros de leche materna producidos diariamente, existen hasta diez millones de microorganismos, que protegen al lactante de las infecciones al inducir el desarrollo de un sistema inmunológico eficiente. “Por el contrario, las fórmulas o preparados de alimentación artificial que existen en el mercado no disponen de ese conjunto de bacterias y, por lo tanto, el efecto modulador de la inmunidad y de otras funciones metabólicas es diferente” (Hoen AG, JAMA Ped, 2016)). Los niños alimentados con fórmulas tienen una probabilidad diecisiete veces mayor de ser hospitalizados por neumonía que los que han sido amamantados. Comparando Microbiota Intestinal de niños alimentados con lactancia materna y con fórmulas artificiales, investigadores encontraron que la leche humana es un potente inductor de la maduración inmunológica, capaz de modular la colonización bacteriana neonatal con efecto protector contra las alergias (Gómez Llorente C, JPGN: 57, 461-466).

Tres factores: nacimiento por cesárea, más alimentación con fórmulas en los primeros seis meses de vida, más el uso de antibióticos, conducen a retraso en el desarrollo de la microbiota y a su menor diversidad bacteriana. Con este último factor se han encontrado genes de resistencia a los antibióticos. Sin embargo, se pueden lograr una microbiota y un sistema inmunológico saludables compensando con lactancia materna exclusiva por seis meses los efectos del uso de antibióticos y el nacimiento por cesárea.

Cuando la OMS acepta cesáreas sólo en 15 % de los partos por indicación médica y a nivel mundial se practican hasta 50%, significa que los sistemas de salud están fallando. Tendríamos que medir las consecuencias de una microbiota débilmente programada e insuficiente del recién nacido como consecuencia de una cesárea innecesaria o antojadiza.

parto en quirofano

Si la OMS recomienda lactancia exclusiva por seis meses y prolongada por dos años, el sistema de salud está fallando cuando sólo alcanza 30% de los casos a los seis meses. Podríamos reflexionar: ¨si Yo, El Doctor, receto una fórmula infantil a la madrebebe-prueba-glucosa-diabetes-p-11032015-134346 desinformada e indecisa en vez de informarla, adiestrarla y apoyarla para conseguir una lactancia materna exitosa de su recién nacido, ¿estoy asumiendo mi responsabilidad cuando más adelante ese bebé desarrolle una enfermedad asociada al sistema inmune como la diabetes tipo uno por falta de lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses de su vida?¨

Petronila Terán, MD, MSc.
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