Video: Prevenir el paladar hendido por medio de una buena nutrición

Anuncios

Prevención de la Anemia en la Mujer de Edad Fértil y durante la Primera Infancia

La deficiencia de Hierro es la deficiencia nutricional más difundida en el mundo y la principal causa de anemia en los países occidentales.

La anemia aparece cuando la cantidad de Hierro en el cuerpo es menor que la requerida para la normal formación de la Hemoglobina y de otros compuestos que funcionan con Hierro, como las enzimas de todas las células.

La Hemoglobina  es la parte principal del glóbulo rojo, que vive unos 120 días.  Al morir los glóbulos rojos gran parte del Hierro es reutilizado para fabricar glóbulos rojos nuevos.  El adulto recicla 95% del Hierro de la Hemoglobina y el restante 5% procede de los alimentos.  En cambio, en la/el niña/o menor de un año y debido a su rápido crecimiento, solamente recicla 70%  y requiere 30% del Hierro de la alimentación para fabricar Hemoglobina.

Prenvecion de la anemia en mujere de edad fértil (hemoglobina)

La función del Hierro de la Hemoglobina es entregar Oxígeno a todas las células y  éste sirve para que ellas puedan eliminar productos de desecho que resultan al utilizar a  los nutrientes como combustible. El Oxígeno se combina con el Hidrógeno para formar agua, que se expulsa en la orina. También se combina con el Carbono para formar Dióxido de Carbono, que se elimina con la respiración.

La anemia por deficiencia de Hierro implica mala oxigenación de las células, o sea dificultad para eliminar los productos finales del metabolismo celular.

La deficiencia de Hierro, aún sin anemia,  implica difícil trabajo de las enzimas celulares.

La deficiencia de Hierro se inicia cuando las reservas normales dentro del organismo empiezan a bajar y la Hemoglobina todavía es normal. Si las reservas continúan bajando, llega un momento en que se vacían totalmente y aparece la anemia.  Ésta diagnostica por niveles anormalmente bajos de Hemoglobina.

La mujer en edad fértil necesita sus reservas de Hierro colmadas desde antes del embarazo y durante las primeras semanas del mismo. Una baja reserva de Hierro durante el embarazo, aún sin anemia,  aumenta la frecuencia de partos prematuros y los índices de hemorragias maternas después del parto. Para prevenir muertes maternas, los nacimientos prematuros y con bajo peso al nacer, es necesario tratar esta deficiencia antes de las primeras 20 semanas del embarazo y corregirla precozmente

Para prevenir la deficiencia de Hierro en mujeres en edad fértil y durante el embarazo son necesarias cuatro medidas siempre juntas, que son:

  1. Evitar el consumo de café y gaseosas negras o bebidas de cola sin gas durante las comidas principales
  2. Diariamente agregar hortalizas y frutas crudas durante las comidas principales o pequeñas cantidades de carnes, o pescado, o pollo.
  3. Incluir los frijoles en la alimentación diaria y no suprimir las frutas crudas ni los frijoles durante la menstruación ni el embarazo
  4. Tomar una dosis semanal de hierro en tableta o un suplemento de extracto foliar durante toda la vida fértil, desde la primera regla hasta la menopausia.  Durante el embarazo: diariamente  tomar una tableta  de Hierro desde el inicio y si no hay acceso o no se tolera, tomar extracto foliar diariamente.

Prenvecion de la anemia en mujere de edad fértil (plato balanceado)Antes de que la anemia se manifieste, la deficiencia de hierro tiene consecuencias en niños pequeños.  En los menores de tres años, en que el cerebro se encuentra en fase de rápido crecimiento y desarrollo, la anemia y la deficiencia de Hierro pueden conducir a retardo en la maduración del sistema nervioso central y sus funciones, alteraciones de la inmunidad, del crecimiento físico, de la regulación hormonal y otros.  Existen evidencias de que el retraso en el desarrollo mental durante los dos  primeros años de vida puede ser permanente y afectar el cociente intelectual y la capacidad de aprendizaje en edades posteriores.  Por ello deben  prevenirse la deficiencia de Hierro y la anemia en la primera infancia.

Prevención de la deficiencia de Hierro en la primera infancia:

Prenvecion de la anemia en mujere de edad fértil (cordon umbilical)

  •  Ligadura tardía del cordón umbilical en todo nacimiento normal. Significa cuando el cordón umbilical cesa de latir, entre  uno a tres minutos postparto, con raras excepciones.  En prematuros sólo esperar 30 segundos.
  • Lactancia materna exclusiva por seis meses y prolongada hasta los dos años de edad.  El organismo utiliza excelentemente el Hierro de la leche humana
  • Evitar leches enteras antes del año de edad porque producen hemorragias inaparentes a nivel intestinal y por lo tanto, anemia, aunque hayan sido enriquecidas con Hierro
  • Al cumplir seis meses,  dar los frijoles machacados, sin colar,  para que lo traguen Evitar llenarles el estómago con la sopa del frijol.  Es en el grano y no en la sopa en donde está la proteína del frijol y el Hierro.
  • Incluir en la alimentación diaria de la/os mayores de seis meses,  junto a los frijoles, alimentos facilitadores de la absorción del Hierro, como frutas crudas, carnes de garrobo, o de paloma, o de pollo, o de res.
  • Dar a la/os mayores de seis meses las hebras de las carnes para que las mastiquen y las traguen y evitar calmarles el hambre con la sopa o la ¨sustancia¨.  No enseñarles a que mastiquen las carnes, les chupen el juguito y dejen el ¨bagazo¨.
  • Asi como la Hemoglobina, es la proteína de los glóbulos rojos que contiene Hierro, la globina es la proteína de las carnes y es la que  contiene el Hierro, no se disuelve en la sopa, por tanto el hierro está en las hebras de las carnes, no en la sopa.
  • Después del destete, entre los dos a tres años de edad, evitar el consumo excesivo de  leche de vaca, más de 3 tazas diario, para permitir una alimentación balanceada, complementada con los alimentos sólidos que contienen Hierro y proteínas: frijoles, carnes, soya, huevo
  • Evitar en su alimentación: el café, los frescos de bolsita, galletas comerciales, sopas de sobre, atoles, juguitos empacados, gaseosas especialmente si son negras, meneítos
  • Entre los mayores de seis meses que no maman se recomienda que tomen suplementos de Hierro (gotas o extracto foliar) hasta los cinco años de edad, exceptuando durante infecciones o diarreas.
  • Los que nacieron prematuros y no recibieron transfusiones de sangre después de nacer, necesitan tomar gotas de hierro desde que cumplen dos meses de edad, aunque reciban lactancia materna exclusiva,  porque nacieron con sus reservas muy bajas
  • Entre los mayores de 12 meses que tuvieron lactancia exclusiva por seis meses y que todavía maman, se recomienda que tomen suplementos de Hierro (gotas o extracto foliar) desde el año hasta los cinco años de edad, exceptuando durante infecciones o diarreas.

* La autora es Pediatra, Máster en Nutrición y Seguridad Alimentaria.

¿Sopa de frijoles para la anemia?

sopa de frijolesUna taza de frijoles rojos cocidos contiene más hierro que tres onzas de carne de res magra. Sin embargo, la calidad del hierro es diferente en cada uno de ellos. Y es que la molécula del hierro se presenta en dos formas: hierro no hem y hierro hem. El contenido en el huevo y la leche de vaca (o de cabra) y en los alimentos vegetales es hierro no hem, tiene dificultades para absorberse en el intestino. A esto se suma que algunos componentes de los vegetales interfieren con la absorción del hierro no hem. En cambio, el hierro de todo tipo de carnes, que es hierro hem, es muy bien absorbido, sin interferencias.

El hierro de la leche materna está unido a una proteína tan especial que se absorbe diez veces mejor que el adicionado a las leches enlatadas (fórmulas o leche entera). La anemia del primer año de vida se previene cortando el cordón umbilical hasta que cesa de latir durante el nacimiento y luego lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses.

El mito de que la sopa de frijoles previene o cura la anemia es desacertado. Los frijoles que comemos en Nicaragua son una variedad de leguminosas que comprende a los garbanzos, lentejas, habas,…frijol soya y frijoles de diversos colores: negro, rojo, bayo, blanco…La intensidad del color depende de colorantes denominados taninos. Los taninos se disuelven en el agua de cocción y le dan color a la sopa, el hierro y las proteínas se quedan en el grano, sin pasar a la sopa. Entre más oscuros son los frijoles, contienen más cantidad de taninos, ninguna relación existe con el hierro contenido. La sopa es rica en color y sabor por los taninos, es carente de proteínas y carente de hierro. Los taninos además interfieren en el intestino con la absorción del hierro procedente del grano del frijol. Entre más oscuros son los frijoles de la sopa, menos hierro absorbe el intestino.

La buena noticia es que la vitamina C contenida en frutas crudas y hortalizas facilita la absorción del hierro por el intestino y bloquean la acción de los taninos y de la cafeína contenida en bebidas de cola negra (con y sin gas) y en el café negro. Por ello es importante que a la hora de comer frijoles o gallo pinto, la comida se acompañe de ensaladas y/o frutas frescas ricas en vitamina C y se evite el beber café. Con esta pequeña medida aprovechamos el hierro de los frijoles y ayudamos a prevenir la anemia de mujeres en edad fértil y de la niñez menor de cinco años.

Asimismo el mito relacionado con las sopas y sustancias de cualquier tipo de carnes, considerándolas como un gran alimento para la niñez, está propiciando anemia y desnutrición crónica infantil. Las proteínas de las carnes están en el músculo, en las hebras, en las moléculas de la carne, que son insolubles en agua cuando se cocinan. Ni el hierro, ni la proteína están en la sopa o la mal llamada sustancia. Las proteínas de los alimentos son las que les dan estructura a todos nuestros tejidos, son fundamentales para el crecimiento infantil.

Si queremos ayudar a prevenir la desnutrición crónica infantil, debemos desvirtuar esos mitos y adiestrar a nuestros bebés entre los seis y ocho meses de edad a tragar las carnes de pollo, pescado o res, en vez de enseñarles a beber sopas y sustancias. Tampoco en la sopa de los frijoles hay proteínas, necesitan masticarlos y tragarlos. No esperemos que cumplan el año de edad para que coman carne y frijoles. Es como si esperamos que cumpla los doce años un niño para meterlo a la escuela. Con más razón han de evitarse las sopas de sobre que contienen pollo solamente en el empaque, son de tallarines con el tóxico glutamato monosódico.

Con estas pequeñas medidas podemos contribuir a bajar los índices de anemia entre los grupos vulnerables que son las mujeres en edad fértil y la niñez menor de cinco años. Y también la desnutrición crónica infantil en los primeros mil días de la vida.

* Pediatra, Máster en Nutrición y Seguridad Alimentaria

Hojas, Vitaminas y Sonrisas

Hojas vitaminas y sonrisas Acelga Hojas vitaminas y sonrisas brocoli Hojas vitaminas y sonrisas Espinaca la Stevia 1

La Salud Preventiva puede lograr mejores resultados con menos recursos que la Salud Correctiva, tal es el caso de la prevención del Labio Leporino mediante la ingesta adecuada de Acido fólico tal como se explica a continuación.

En nuestro país Operación Sonrisa organiza y apoya jornadas de cirugías reconstructivas de fisuras del labio y del paladar (labio leporino) en la niñez. Con admiración y respeto celebramos las intervenciones realizadas por expertos cirujanos y el apoyo solidario y coordinado con el  Ministerio de Salud, Minsa, de múltiples empresas. Es ejemplar este modelo altruista de las diferentes instancias y la abnegación de los equipos multidisciplinarios que voluntariamente ayudan a la recuperación física y emocional de la niñez sometida a terapias integrales.

Para tener muchísimas bellas sonrisas sin depender de cirugías, sin huellas emocionales a  consecuencia de haber nacido con un defecto en el rostro, habrá que complementar este esfuerzo curativo sociedad-Estado, integrando además el componente preventivo.

Universalmente se ha demostrado que niveles suficientes de ácido fólico (folatos) en el organismo de la mujer desde antes y durante el embarazo previenen 50% de todas las anomalías congénitas; asimismo previenen 70% de los defectos del tubo neural (mielo-meningocele).

Estudios en animales de experimentación muestran que la deficiencia materna de ácido fólico durante la gestación provoca hendiduras faciales en la cría. Un estudio en Holanda (Steegers-Theunissen, Am. J. Ep, 2003) encontró variaciones genéticas en la utilización del ácido fólico y que la/los nacidos con labio leporino procedían de madres cuyo organismo tenía una limitada utilización del ácido fólico.

Según el Dr. Bennun, presidente de la Asociación Piel Cirugía Plástica Infantil en Argentina, 80% de la niñez afectada en su país con labio leporino proviene de los sectores desfavorecidos, afectados con deficiencias nutricionales. Afirma que se puede prevenir administrando a la mujer altas dosis de folatos desde antes del embarazo y durante las primeras 4 u 8 semanas de gestación, período en que se forma la cara, posteriormente es ineficaz.

La función de los folatos es activar las enzimas celulares para fabricar el ADN y construir nuevas células. Son muy sensibles a la insuficiencia de folatos los tejidos del embrión humano, que atraviesan el período de mayor multiplicación y diferenciación de órganos y tejidos.

El nombre de folatos viene de foliaje  (follaje),  vitamina del complejo B que se encuentra en las hojas verdes de hortalizas como zanahoria, remolacha, rábano, en el aguacate, melón, brócoli, en la espinaca, frijolitos tiernos, diversas frutas y yema del huevo. Sus mejores fuentes son frutas crudas y hortalizas.

Llenamos nuestras reservas de folatos comiendo diariamente cinco porciones de frutas y hortalizas (hojas verdes). A nivel mundial se estima que no hay un consumo generalizado y suficiente de las mismas; que la mitad de los embarazos no son planificados, que la mujer se da cuenta de su embarazo después del primer o segundo mes, ya superado el período crítico para desarrollar mielo-meningocele y labio leporino.

Por ello también se recomienda agregar una dosis diaria de ácido fólico en tabletas (suplemento) a mujeres en edad fértil y sexualmente activas aún sin embarazo. Los países que han masificado la suplementación con folatos en este grupo vulnerable han disminuido radicalmente la frecuencia de nacimientos con labio leporino.

En  Nicaragua es apremiante lograr la superación de los tabúes que impiden hábitos alimenticios apropiados de niñas, adolescentes y mujeres que excluyen las frutas crudas, las hojas verdes, el huevo y otros alimentos ricos en ácido fólico. Mientras  se gasta en refrescos de agua de azúcar y colorantes, en los mercados de Managua se desperdician toneladas de hojas verdes que podrían procesarse y transformase en extracto foliar, rico en ácido fólico, hierro, calcio y carotenos. El hábito de comer fruta cruda todos los días debe comenzar desde los seis meses de edad y continuar durante toda la vida.

Integrando los actores sociales (sensibilizados y dispuestos a trabajar por nuestra niñez), a las acciones prioritarias de la  Política de Seguridad y Soberanía Alimentaria, orientadas a mejorar los patrones de alimentación y nutrición, puede disminuirse la frecuencia de nacimientos con labio leporino.

Entre cirujanos, empresas y voluntariado que históricamente han estado contribuyendo con las jornadas de la Operación Sonrisa se podría realizar un plan educativo dirigido a la mujer en edad fértil y sexualmente activa propiciándole hábitos inclusivos de alimentos ricos en folatos y motivando a este grupo vulnerable para que demande el suministro de tabletas de ácido fólico para tomarlas desde antes del embarazo, distribuidas constante y gratuitamente a nivel de: cooperativas, asociaciones de mujeres, zonas francas, iglesias, escuelas primarias (maestras), centros de educación media, técnica y superior y comunidades rurales. Así se podrá reducir en 40% los nacimientos con labio leporino.

* La autora es Pediatra, Máster en Nutrición y Seguridad Alimentaria.