Los demonios de El Cortezal

Petronila Terán 18/05/2017

Fotografías y entrevistas publicadas en los medios nacionales del pastor Rocha, de sus padres, sobrinos e hijos muestran el drama que se vive en la comunidad El Cortezal, del municipio de Rosita, RACCN.

En base a tales fotografías podemos sospechar que hay al menos unos tres demonios sueltos asentados en esa zona.

El primer demonio, el de la inseguridad alimentaria y nutricional —para no decir el demonio del hambre—. Adultos lucen con secuelas de la desnutrición crónica sufrida en la infancia: baja talla, lenguaje muy pobre, niñez luce afectada en su salud y bienestar. Es muy dudoso que con los medios de vida que poseen puedan llenar los requerimientos mínimos de energía y proteínas con su alimentación cotidiana. Su vestuario y viviendas nos han mostrado al desnudo las condiciones deplorables de hacinamiento e insalubridad, asimismo sugerentes de inacceso al agua segura y al saneamiento básico.

El segundo demonio podría ser el de la ignorancia. Parece que su nivel de escolaridad solo les está dando la posibilidad de leer los mensajes de sectas religiosas.

El tercer demonio, el del fanatismo pseudorreligioso. Al parecer lo único que puede aglutinarlos socialmente. El reciente retiro forzado de un niño del hospital de Rosita por su padre y un grupo de evangélicos para sacarle los demonios (LA PRENSA, Managua, 15/5/17) nos está mostrando que posiblemente las creencias sobre las posesiones diabólicas y sobre sus propias capacidades como exorcistas calificados estén diseminadas a otras comunidades más allá de El Cortezal. Ellos están prestos a responder ante las manifestación de cualquier enfermedad mental como en el caso de Vilma Trujillo o física como la anemia severa con plaquetas bajas de este niño —o tal vez una leucemia—.

Ya que en la historia de la humanidad se legalizaron instituciones como la Santa Inquisición creada en Europa para exterminar a los herejes y castigar a  “las brujas poseídas por el diablo”, es posible que en la actualidad surjan agrupaciones con tendencias  inquisitorias para sacar demonios mediante torturas y la muerte a través del fuego. Con creencias tan irracionales como la posibilidad de matar un demonio que se supone es un ser inmortal resistente al fuego, ya que el fuego del infierno es su hábitat natural. O sea, que en nuestro país tenemos grupos viviendo en condiciones propias de la edad media o más atrás aun en el tiempo, en el sentido religioso, moral, espiritual. Grupos fanáticos que se someten a periodos de ayuno y desvelo continuos y prolongados, una combinación letal de factores capaces de provocar alucinaciones, que ellos interpretan como “revelaciones divinas” que les ordenan sacar a los demonios quemando vivos a los enfermos.

En la zona de Rosita, sus comarcas y comunidades dispersas se necesitan varios tipos de exorcistas que hemos de tener disponibles en Nicaragua y muy calificados, como los son técnicos y profesionales de la educación, de la salud, de la nutrición, de la agronomía, de la antropología social, de la sociología rural, de la economía, de la psicología, de la teología… Estos exorcistas, trabajadores en diversas instituciones del Estado, docentes de universidades y científicos independientes, podrían formar una gran Comisión Interventora Nacional capaz de elaborar un diagnóstico rápido de la situación alimentario-nutricional, social, económica, productiva, emocional, espiritual, de los comunitarios de la zona y con ese diagnóstico iniciar de manera urgente el proceso de exorcismo de por lo menos estos tres demonios.  Si no lo hacemos los nicaragüenses, lo harán exorcistas extranjeros. Ojalá que el martirio de Vilma Trujillo, quien no resucitó a como lo había predicho el pastor Rocha, sirva para actuar de manera compasiva y con amor al prójimo en la comunidad de El Cortezal y sectores aledaños.

La autora es médico Pediatra, Master en Nutrición y Seguridad Alimentaria.

Barriga y Colesterol

Una barriga prominente puede anunciar un embarazo avanzado o una dudosa buena salud.  Si no hay embarazo y es gordura, esa gran barriga en una persona presagia el riesgo de contraer enfermedades crónicas.

Verdad tan contundente que el gobierno del Japón (2008)  promulgó una ley que obliga a las empresas a controlar el perímetro de la cintura de sus empleados, con multas a las que no intervienen para que sus trabajadores reduzcan la cintura.

Barriga y ColesterolAsí como la calentura indica una probable infección y, en suprimiendo la fiebre no se cura la causa, sino que ha de  tratarse con medicinas específicas, también la gordura abdominal y el colesterol elevado en sangre reflejan alteraciones internas que no desaparecen con una liposucción o tomando pastillas para bajar el colesterol.  Es imperativo modificar los estilos de vida y la calidad de la alimentación.

Uno de tantos estudios evaluó la frecuencia de la obesidad abdominal de unas 170.000 personas, seleccionadas de una muestra de más de 6.300 médicos de 63 países diferentes y encontró que la adiposidad intraabdominal, medida por el perímetro de cintura, está altamente relacionada con el aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes tipo II en todo el mundo, independiente del peso, edad, sexo y origen geográfico de los sujetos.

La Asociación Latinoamericana de Diabetes (2010) definió para la población latinoamericana como límites máximos el perímetro de la cintura de 94 centímetros para el varón y de 88 centímetros para la mujer.

El perímetro de la cintura indica la grasa acumulada alrededor de los órganos internos.  Esta grasa visceral altera el colesterol: sube el malo y baja el bueno, eleva los triglicéridos, sube la presión arterial, se espesa la sangre y los vasos sanguíneos se inflaman.

Y es que  el tejido adiposo no solamente almacena grasa, también asume funciones hormonales. El metabolismo de la glucosa se altera ya que las células grasas segregan la hormona adinopectina que aumenta la eficacia de la insulina. Cuando se da acumulación de grasa visceral, disminuye la producción de esta hormona y facilita la diabetes II entre las personas obesas.  El perímetro elevado de la cintura aumenta en tres veces el riesgo de contraer diabetes. Bajando de peso y reduciendo el perímetro abdominal disminuye este riesgo.

Síndrome metabólico es la suma de hipertensión, con obesidad abdominal, elevados niveles de glucosa y de triglicéridos, junto a niveles bajos del colesterol ¨bueno¨. Ello representa riesgo elevado de enfermedad cardiovascular.  Para subir el colesterol bueno no se dispone de medicamentos, es imprescindible transformar el estilo de vida y abandonar una alimentación insana.

Estilos de vida saludables: ejercicio físico regular, evitar el fumado y el consumo nocivo de alcohol.

El organismo transforma el exceso de energía en grasas.  Esta energía proviene del arroz, maíz, frijoles, tubérculos, frutas, bebidas y comidas endulzadas.  De los alimentos proteicos y también de alimentos que contienen grasas. Las grasas saturadas vienen de los lácteos sin descremar, de las carnes rojas y del coco. Las monoinsaturadas del aceite de oliva, aguacate, semillas de marañón y de ayote. Las grasas poliinsaturadas de todos los demás aceites vegetales y contienen los ácidos grasos esenciales omega-6 y omega-3. Las sintetizadas grasas tras en todos los chips, galletas, pastelería, comida chatarra.

Antes se recomendaba una alimentación sólo moderada en grasas saturadas y grasas trans. Ahora también en el aumento de alimentos con grasas monoinsaturadas, inclusión del omega-3, supresión de las grasas trans y menor proporción de grasas poliinsaturadas. Porque un exceso de aceites poliinsaturados aporta demasiado omega-6 en relación al omega-3.

Una alimentación saludable ha de mantener cierta proporción entre el omega-6 y omega-3. Los omega-6 tienen efecto inflamatorio y de alteración de los vasos sanguíneos, en cambio los omega-3 disminuyen la actividad inflamatoria, protegen a las plaquetas, evitan la aterosclerosis, reducen los triglicéridos en sangre y el riesgo de arritmia cardíaca.  Por ello se necesita ese equilibrio entre ambos. (Chaudrary, 2004). La mejor fuente de omega-3 es la semilla de chía y la dosis recomendada es de 25 gramos diarios.

Una alimentación saludable ha de ser excluyente de gaseosas, jugos empacados, dulcería, galletas (endulzadas con jarabe de maíz de alta fructosa), pobre en refrescos endulzados. Excluyente de chips, pastelería (grasas trans), de productos conteniendo glutamato monosódico, aspartame, sucralosa. Muy rica y cotidiana en hortalizas y frutas crudas (fuentes de vitaminas y antioxidantes). Cotidiana en aguacate, semilla de marañón, nueces (grasas monoinsaturadas y el antioxidante vitamina E) y especialmente en la semilla de chía (omega-3).

* La autora es Pediatra, Máster en Nutrición y Seguridad Alimentaria.

Sin Calorias… ¿Y con Tóxicos?

Sin Calorias ¿pero con toxicos? splendaLa paradoja del siglo: entre más y mejores medicinas, más enfermedades. No puede esperarse menos si estamos ingiriendo productos químicamente contaminados en vez de alimentos naturales. Si antes el historial clínico del paciente requería datos del fumado y consumo de alcohol, ahora han de incorporarse la frecuencia y cantidades del consumo de: gaseosas y líquidos endulzados con Jarabe de Maíz de Alta Fructosa, con aspartame (bebidas ligth), el consumo y frecuencia de Splenda, de alimentos conteniendo Glutamato Monosódico. Tóxicos con efecto acumulativo, causantes de las nuevas y numerosas enfermedades.

Monsanto adquirió de Searle la patente de aspartame en 1985. La patente se venció y bajó tanto de precio que es el endulzante de las bebidas y postres bajos en calorías de las grandes corporaciones. Anteriormente hablamos del aspartame, si en su momento los médicos fueron informados de su toxicidad, ya deberían haber alertado a la población sobre el consumo de las bebidas ligth.

El edulcorante doméstico de moda es la Splenda (sucralosa). Como es derivado de la sacarosa la industria sugiere al consumidor que es un producto inocuo, pero no se parecen. Efectos de la sucralosa: en el intestino disminuye a la mitad las bacterias buenas, cambia el grado de acidez y eleva proteínas relacionadas con la absorción y utilización de medicinas tomadas.

La sucralosa también inactiva enzimas (proteasas intestinales), todos estos cambios pueden explicar el súbito y exagerado aumento de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal sufrido en Canadá después de ser legalizado el uso de la sucralosa e introducido en sinnúmero de bebidas, dulces y postres (Q Xiaofa, Canadian Journal Gastroenterology- 2011).

Aunque la cantidad de sucralosa en cada sobre es poca, personas diabéticas o que buscan la salud evitando el azúcar en su alimentación, utilizan al menos de seis a ocho sobres diariamente. Consumidores de Splenda tratados por médicos han informado sufrir de malestares en órganos y sistemas: ojos, cabeza, garganta, lengua, corazón, articulaciones, respiratorios, neurológicos como mareos y disminución de la concentración, ampollas en la piel, erupciones y gases en el intestino, náuseas, dolor, diarrea. Malestares que desaparecen al suprimir Splenda.

La sucralosa se obtiene trastocando la molécula de sacarosa. Al sustituir a los grupos hidroxilos por cloruro se convierte en un clorocarbono inalterable, donde cada molécula del azúcar clorinado contiene tres de cloruro. Nuestro cuerpo no tiene enzimas para romper este tipo de enlaces con el cloruro. Se absorbe íntegro, 15% pasa a la sangre y se almacena en la grasa.

Así como el aspartame fue aprobado por la FDA a pesar de haber demostrado su toxicidad en animales de experimentación, la sucralosa también ha fallado en estudios clínicos controlados con animales. A ratas y monos investigados la sucralosa les produce reducción del timo (asiento biológico de la inmunidad) e inflamación del hígado, según el Investigador, Médico y Bioquímico James Bowen, por más de veinte años estudioso de los efectos de los edulcorantes artificiales, quien afirma que por ser un clorocarbono más bien se parece al DDT que al azúcar.

Actualmente muchas bebidas ligth o diet pueden contener aspartame o sucralosa o ambos. La última estrategia de mercadeo es presentar ¨Splenda essencials¨, que contiene ínfimas cantidades de vitaminas y fibra. Esto puede sugerir a los consumidores que contiene nutrientes al igual que las frutas y verduras. Realmente la cantidad es tan mínima que no proporciona beneficios para la salud.

En Nicaragua personas con diabetes u obesidad sustituyeron el edulcorante aspartame por sucralosa y nadie preguntó la razón. Ya que diversas asociaciones norteamericanas como la de la Diabetes, la Asociación Americana Dietética y la Conference of the American College of Physicians enmudecieron ante la aprobación del aspartame, seducidos por el generoso patrocinio de la Monsanto para sus actividades.

Se espera que más tarde que nunca la adición del aspartame y de la sucralosa a productos comestibles lleguen a ser prohibidos. ¿Cuándo sucederá? Cuando las grandes corporaciones como la Cargill y la Monsanto dispongan de suficiente producción de su estevia transgénica para cubrir el mercado mundial y la FDA, que baila el son que le tocan, lo decida. Para el 2015 Cargill tendrá sembradas 10 mil Hectáreas de estevia en Argentina. Su edulcorante con estevia patentado contiene químicos y además excluye el componente protector de la salud que contiene la estevia natural. Estevia: tema de nuestro próximo artículo.

* La autora es Pediatra, Máster en Nutrición y Seguridad Alimentaria.

Edulcorante Sin Calorías

edulcorante sin caloriasEl aspartame es un aditivo químico 200 veces más dulce que la sacarosa. En Nicaragua entró con el nombre comercial ¨Equal¨ y fue usado por diabéticos entre los 80 y 90. Actualmente es consumido diariamente entre unos 9,000 tipos de productos denominados light, o bajos en calorías.

La molécula de aspartame contiene dos aminoácidos (fenilalanina y ácido aspártico) y el éster metílico que se convierte en metanol. Ambos aminoácidos libres cruzan la barrera protectora cerebral. Mientras las proteínas alimentarias contienen 4% de fenilalanina, el aspartame contiene 40%, que trastorna los neurotransmisores cerebrales, afectando a la serotonina. Según los neurocientíficos, son excitotoxinas que deterioran las neuronas. La fenilalanina se vuelve dicetopiperazina, productor de tumores cerebrales.

Mientras el éster metílico está presente en todas las frutas y vegetales empacado en una cubierta de celulosa, que nuestro intestino es incapaz de romper por ausencia de celulosas y lo elimina como fibra, el metanol del aspartame se transforma en formaldehido, muy tóxico y el resto es convertido en ácido fórmico, cancerígeno. Una escolar de primaria lo confirmó en un proyecto dejando latas de Diet Coke a la temperatura ambiente durante diez semanas.

Un estudio sobre monos había probado la toxicidad del aspartame (Dr. Waissman-69). Y en 1980, de 196 animales sometidos al aspartame, 96 murieron de tumores cerebrales. En 1981 una revisión realizada por tres investigadores por cuenta de la FDA (Administración de Drogas y Alimentos-USA) concluyó que este producto podría producir tumores del cerebro. Centenares de estudios independientes en animales de experimentación encontraron tumores cerebrales, convulsiones y hasta la muerte. Pruebas a corto plazo en humanos encontraron ataques de pánico, de ira y desprendimiento de la retina. Diabéticos que cambiaron la sacarina por aspartame no podían controlar su glucosa en sangre, algunos cayeron en coma.

En 1983 se consumieron 31 millones de toneladas de aspartame en USA, que se duplicó al año siguiente y siguió creciendo hasta 1990. En 1984, mientras se mantenían o disminuían las tasas de otros cánceres, los tumores cerebrales aumentaron en 10% en un año y la de diabéticos en 30% en siete meses. Fenómeno atribuido al elevado consumo humano del aspartame por los científicos investigadores en animales.

Estudio de 1997 confirmó el aumento de la bulimia en las mujeres que lo consumían. Según el Dr. Roberts el aspartame: “provoca una necesidad malsana de hidratos de carbono”, cuando quitaba el aspartame a sus pacientes, ¨la pérdida promedio del peso corporal era de 10 kg”. Explica que “el formaldehido se almacena en las células grasas, especialmente en las caderas y muslos”. Paradójicamente el aspartame sigue usándose para adelgazar.

edulcorante sin calorias3Imagen obtenida en http://www.consumidor.gob.mx/wordpress/?p=7848

Con la aprobación del aspartame como aditivo ¨seguro¨ la autoridad de la FDA ha sido herida. Documentos sobre la aplicación del aspartame en animales de experimentación presentadas por Searle a la FDA ameritaron un juicio por fraude, manipulación, falsificación de información. El Fiscal que conducía la investigación y después el Fiscal Asistente, la abandonaron a medio juicio, dejaron su puesto y pasaron a ser empleados de Searle. Funcionarios clave de la FDA emigraron a la Asociación de Jugos, ligada a Searle. Cuando Donald Rumsfeld (sucesivamente Congresista, Jefe del Estado Mayor y Secretario de Defensa) asumió la Dirección de Searle en 1977, se propuso obtener la aprobación del aspartame y lo consiguió. Hasta entonces, la FDA la había rechazado en dos ocasiones. Al tomar posesión Ronald Reagan en 1981, un Decreto Presidencial disolvió la Comisión de la FDA.

Obviando investigaciones científicas, Searle solicitó nuevamente la legalización. El nuevo Comisionado de la FDA Arthur Hull destituyó al Consejo Público de Investigación y en 1983 la FDA aprobó al aspartame. Hull, acusado de conducta impropia, terminó contratado por Searle ganando 1,000 Dlls diarios.

Investigación en Italia (Soffritti-2005) encontró que el aspartame es un cancerígeno multipotencial aún comiéndolo a menos de la mitad de la dosis aceptada por la FDA: 50mg por kg de peso/día.

Documentando los daños ocurridos a diabéticos que endulzaron con Equal se puede tener una perspectiva de lo que sucederá a nuestra población consumidora de productos light, ignorante del viciado proceso de legalización del aspartame, fieles creyentes en la FDA y, al igual que los médicos, desinformados de las 92 enfermedades y síntomas que causa el efecto acumulativo de sus tóxicos.

edulcorante sin calorias2

No a las grasas Trans

No a las grasas trans 2 No a las grasas trans 1

La industria ha logrado transformar grasas vegetales líquidas como el aceite de soya, ajonjolí, girasol, en grasas sólidas mediante la hidrogenación.

Cambiando la estructura y propiedades químicas se obtienen la margarina y la manteca vegetal, que son aceites parcialmente hidrogenados, o grasas trans. Este pequeño cambio bioquímico tiene efectos potencialmente devastadores para la salud. Dentro del organismo se comportan como grasas saturadas y peor.

No a las grasas trans 3En 1990 un artículo científico reportó que mientras las grasas saturadas de coco, de palma y de mantequilla no disminuyen el colesterol bueno, las trans sí reducen el colesterol bueno.

Estudios científicos han comprobado los efectos adversos de las grasas trans en la salud humana como el aumento de las enfermedades cardiovasculares, de los infartos cardíacos y de la diabetes tipo II.

Asimismo, elevan los indicadores biológicos de inflamación, interfieren con el metabolismo de los ácidos grasos esenciales, alteran la protección contra los coágulos sanguíneos y provocan resistencia a la insulina. En reciente publicación por The New England Journal of Medicine muestra estudio realizado con 140,000 individuos, encontrando que un consumo del 2% de calorías en forma de grasas trans provocó un aumento del 23% de las cardiopatías.

También las grasas trans afectan las membranas de las células cerebrales, porque alteran su capacidad de comunicación al sustituir la mielina. En varias enfermedades como Alzeimer, Parkinson y esclerosis múltiple se ha encontrado pérdida de la mielina en las membranas de estas células.

Siendo más resistentes a la oxidación que los aceites, las grasas trans y grasas saturadas como el de coco y palma, son comúnmente adicionados a los alimentos empacados y a los Productos Ultra-Procesados. La Asamblea Mundial de la Salud (2004) recomendó la eliminación de las grasas trans añadidas a los alimentos. Debido a la abundante evidencia científica vinculando las grasas trans a las enfermedades cardiovasculares, desde 2006 la Food and Drug Administration (FDA) exige a las empresas alimentarias que especifiquen la cantidad de grasas trans en la etiqueta nutricional de cada envase.

No a las grasas trans 4Entonces, muchas empresas han cambiado las grasas empleadas para escribir en el etiquetado ¨grasas trans 0 gramos¨. Usualmente en el “Valor Nutricional” las etiquetas de productos empacados pueden decir: grasas trans 0 gramos y en la misma etiqueta en la columna “Ingredientes”, decir que contiene aceite parcialmente hidrogenado, o aceite vegetal modificado, indudablemente son grasas trans. Una manera muy sutil de mentir a los consumidores.

Según científicos brasileños, ¨entre gaseosas y otras bebidas endulzadas (con Jarabe de Maíz de Alta Fructosa) y la comida rápida, comida chatarra preparada con grasas saturadas, grasas trans y sal, se está haciendo un vasto experimento global sin prestar atención a su naturaleza o consecuencias, ya que la transformación del sistema alimentario global es lo que estaría impulsando la actual pandemia de la obesidad y el rápido aumento de las enfermedades relacionadas”.

“La mayoría de los productos ultra-procesados (gaseosas, comida chatarra) son extremadamente rentables porque son producidos por empresas transnacionales y otras grandes corporaciones”.

Las apreciables ganancias obtenidas son parcialmente investidas en propaganda y marketing con el objetivo de tornar estos productos más atractivos y hasta glamorosos, especialmente para los consumidores vulnerables, como los niños y los jóvenes (Monteiro, Cannon, 2010).

“En todo el continente las corporaciones invierten 25 mil millones de dólares anuales en publicidad, mientras los sistemas de salud apenas cuentan con 300 millones para atender, entre otras, a las enfermedades secundarias a la dieta inducida por la industria alimentaria” (Minsa, Perú-2012).

Con el objetivo de reducir el impacto de la promoción dirigida a la niñez de alimentos ricos en grasas saturadas, grasas trans, azúcares libres o sal, las 12 Recomendaciones hechas a los Estados Miembros por la 63ª Asamblea Mundial de la Salud (2010) sobre “Promoción de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas Dirigidas a Niños”, es como pedirle a los pasajeros del tren bala que detengan el viaje con silbidos, palmoteos y gritos. Se necesita un tribunal planetario que juzgue a estas empresas y falle en favor de la salud de la población mundial.

Mientras tanto, Nicaragua debe extender y profundizar el Programa de Huertos Escolares, masificar la educación nutricional promoviendo el consumo saludable de alimentos frescos, nutritivos, locales y el ejercicio físico rutinario, especialmente entre la niñez y juventud.

* La autora es Pediatra, Máster en Nutrición y Seguridad Alimentaria.

Alimentos Trastocados: Salud Socavada

alimentos trastocados, gaseosas obesoComer mango maduro implica recibir fibra, antioxidantes, vitaminas A y C y el azúcar natural fructosa. Ingerir una limonada casera significa tomar vitamina C y azúcar de caña, el azúcar natural sacarosa, resultante del matrimonio de la fructosa (50%) con la glucosa (50%). Beber una gaseosa es recibir un derivado del almidón del maíz, procesado para convertirlo en un endulzante industrial trastocado, donde las moléculas de fructosa (55%) y glucosa (42%), están sueltas y desproporcionadas.

Científicos de la Universidad de Princeton encontraron que en animales de experimentación, los alimentados con sacarosa no sufrieron cambios, pero los que recibieron JMAF elevaron sus triglicéridos en sangre, sufrieron alteraciones del hígado (hígado Graso), quedaban hambrientos, aumentaron muchísimo de peso y de gordura en la barriga. En los humanos estos son factores de riesgo para la hipertensión arterial, diabetes tipo II, enfermedad coronaria y cáncer.

Alimentos trastocados (higado graso)2En EU los investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado, en Denver, expresan: “el consumo de JMAF ha aumentado paralelamente a las tasas de obesidad que se han incrementado drásticamente en los últimos 20 años”.

Investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota, en un estudio donde participaron más de 60.000 personas durante un período de catorce años, encontraron que JMAF de la gaseosa puede duplicar el riesgo de cáncer de páncreas.

Por su bajo costo y alto poder endulzante la industria alimentaria usa JMAF en todas las bebidas y jugos envasados, galletas, salsas, alimentos bajos en grasa, caramelos, helados, yogurt, chocolates rellenos, chips.

Alimentos trastocados

Los estadounidenses consumen un promedio de sesenta libras del endulzante por persona por año. Actualmente un tercio de los adultos son obesos y para el 2030 será la mitad del total. Académicos de diversas universidades han estudiado el problema de la obesidad en EU y lo han asociado a la alta ingesta de bebidas endulzadas. Una de las causas es el uso del sirope de maíz con alta concentración de fructosa JMAF, producto que ha bajado 30% su costo debido a los subsidios agrícolas, en tanto las frutas y verduras frescas han subido de precio. Para frenar la epidemia de obesidad, han hecho un paquete de recomendaciones al gobierno de EU, entre ellas cambios en la política agrícola (eliminar subsidios que inciden en el precio del JMAF).

En México, segundo productor de refrescos en el mundo, cuya población tiene el mayor consumo per cápita de Coca Cola, donde en los últimos treinta años se ha triplicado la obesidad (70% con sobrepeso). Paralelo a la obesidad y diabetes, en los últimos veinte años se incrementó el consumo de energía aportado por las bebidas endulzadas (gaseosas, jugos, néctares, etc.) que, solamente entre 1999 y 2006 se ha duplicado.

big Colajugos jumex

En Nicaragua el consumo de azúcar y JMAF (de las gaseosas) duplica la cantidad aceptable de calorías para este nutriente (22%). Según la Fundación Nicaragüense para la Diabetes entre 12% y 18% de la población mayor de veinte años padece diabetes en el país y ¨alrededor de 65% de los mayores de 20 años tiene algún grado de obesidad y este es el principal factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad¨ (Medina E).

Se ha proyectado que en el 2030 la mitad de los norteamericanos serán obesos. Sospecho que, de continuar así, a finales de este siglo toda esa población podría llegar a ser obesa y/o diabética. Este parece ser el siglo de los números, mientras las corporaciones cuentan sus ganancias, los países rico y pobres cuentan sus diabéticos, cancerosos y obesos. Entonces, en el siglo XXII ¿todavía habrá consumidores para venderles bebidas y alimentos trastocados con JMAF?

* Pediatra. Máster en Nutrición y Seguridad Alimentaria.